Harley Paz Teruel, un niño hondureño de 9 años con una sonrisa contagiosa y sueños grandes, como llegar a ser presidente de su país, fue diagnosticado con un craneofaringioma, un tumor cerebral que alteró su infancia. Dolores de cabeza intensos, vómitos constantes y espasmos en su cuerpo comenzaron a marcar su día a día.
Ante un diagnóstico tan complejo y con pocas opciones quirúrgicas, su familia no se dio por vencida. Buscaron alternativas, hasta encontrar esperanza al otro lado de la frontera, en el Centro Internacional de Cáncer en El Salvador. Fue entonces cuando la historia de Harley comenzó a cambiar.
El diagnóstico de Harley llegó en 2023 y, ante lo complejo del caso, su familia buscó una segunda opinión. Fue así como llegaron al CIC en El Salvador, donde encontraron una opción distinta: radiocirugía no invasiva con Gamma Knife, una tecnología de alta precisión que ofrecía una alternativa segura y efectiva para tratar su condición.
Desde sus primeras intervenciones en 2023, Harley comenzó a mostrar una mejoría visible. Los movimientos involuntarios en su rostro y extremidades desaparecieron, y poco a poco recuperó su energía y carácter alegre. Al regresar en 2024 para su primera revisión médica, su familia recibió una noticia inesperada: los tumores habían disminuido. La emoción fue inmediata. “Sentí como que el alma me volvió al cuerpo”, expresó su madre al escuchar el diagnóstico. Para Harley, era motivo de celebración: “Mis tumores se están haciendo chiquititos… como una hormiguita”, dijo con una sonrisa.
Hoy, Harley ha retomado su vida con entusiasmo. Lee, juega, sueña y sigue compartiendo una energía que inspira a quienes lo rodean. Su historia no solo es testimonio del poder de la ciencia, sino también de la fuerza del amor familiar y de la solidaridad que une fronteras cuando se trata de salvar vidas.

